Lo que dice la leyenda
El Senado quería venerar a Augusto como a un dios, y el emperador consultó a la sibila de Tíbur. Ella le hizo mirar al cielo, que se abrió sobre el Capitolio: Augusto vio a una mujer con un niño, rodeados de luz, y oyó una voz que hablaba de un altar. El emperador se arrodilló y levantó ahí un altar, el Ara Coeli, el «altar del cielo».
De dónde viene
Es una historia cristiana, no romana: no aparece en ningún autor de la época de Augusto. Sus primeras huellas son de la Antigüedad tardía (se ha señalado al cronista bizantino Juan Malalas, siglo VI), y la versión más conocida está en las Mirabilia Urbis Romae, la guía de Roma de mediados del siglo XII. La Leyenda dorada (siglo XIII) la popularizó, y la basílica de Santa María in Aracoeli, en lo alto del Capitolio, conserva el nombre.
Pietro Cavallini la pintó a fines del siglo XIII, y en el Renacimiento la escena de «Augusto y la sibila» se volvió tema de pintores en toda Europa.
Fuentes
Cada dato lleva su fuente. Los enlaces abren en otra pestaña.
- NASSCAL, «Augustus Altar in the Ara Coeli Church» · Testimonios antiguos (Malalas) y medievales (Mirabilia, Leyenda dorada).
- Churches of Rome, «Santa Maria in Aracoeli» · La iglesia y el fresco de Cavallini (fuente secundaria).
- Renaissance and Reformation / Renaissance et Réforme 45-4 (2022), Érudit [NV] · La leyenda y su auge en el siglo XV.
[NV] = por verificar: no pudimos consultar la fuente directamente o las fuentes no coinciden. Lo dejamos señalado hasta confirmarlo.